Averías por síntoma
El motor se calienta: qué hacer ahora y por qué pasa
Si la aguja de temperatura sube hasta la zona roja, se enciende el testigo de temperatura o sale vapor del capó, para el coche en cuanto sea seguro y apaga el motor. Un motor sobrecalentado puede sufrir daños graves en poco tiempo, así que no conviene esperar a llegar a casa.
El motor se calienta cuando el sistema de refrigeración no consigue evacuar el calor que genera. Las causas van desde algo tan simple como poco líquido refrigerante hasta fallos en el termostato, el ventilador o la bomba de agua. A veces el síntoma aparece solo en verano, en atascos o en subidas, porque el sistema trabaja al límite de su capacidad.
Esta guía te explica qué hacer en el momento, qué causas son más probables, qué puedes comprobar tú con el motor parado y cuándo conviene llevar el coche al taller. El orden de las causas es orientativo. El libro de mantenimiento de tu coche y un diagnóstico profesional son los que confirman la avería.
¿Puedo seguir circulando?
Solo lo justo hasta el taller, y con cuidado.
Si se enciende el testigo de temperatura, la aguja llega a la zona roja, sale vapor o notas olor a quemado o ruidos metálicos, para en cuanto sea seguro, en un arcén despejado y lejos del tráfico. Apaga el motor y no lo sigas arrancando para comprobar si se arregla. Espera a que el motor esté completamente frío antes de abrir el capó con confianza o tocar nada del circuito. Suele tardar bastante, ≈ una hora o más según el coche y la temperatura exterior. El líquido del circuito puede salir a presión y provocar quemaduras graves si abres el tapón o el vaso estando caliente. Si pierdes líquido, el testigo vuelve a encenderse o no te ves con seguridad para hacer nada, pide asistencia en carretera y no continúes conduciendo.
Ante cualquier duda, prioriza tu seguridad: un testigo rojo o que parpadea, humo, olor a quemado o un cambio en los frenos o la dirección son motivo para detenerse.
Causas más probables
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Nivel bajo de refrigerante por fuga
Probabilidad altaQué notarás: El nivel está bajo en el vaso de expansión. Puedes ver manchas de color (verdoso, rosado, azulado o anaranjado, según el líquido) bajo el coche, notar un olor ligeramente dulzón o comprobar que el problema aparece sobre todo tras ratos de carga o subidas. La fuga suele estar en manguitos, abrazaderas, radiador, tapón o bomba de agua. Si el nivel baja pero no ves humo blanco ni aceite con aspecto raro, es más probable que la fuga sea externa. Si el nivel baja sin rastro de fuga, puede haber una pérdida interna y conviene que lo revise un taller.
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Ventilador de refrigeración que no arranca
Probabilidad altaQué notarás: La temperatura sube sobre todo en atascos o con el motor al ralentí y baja cuando circulas a cierta velocidad. Si el motor está caliente y el ventilador no llega a funcionar, la causa puede ser un fusible, un relé, una sonda que envía una señal errónea o el propio motor del ventilador. Esta avería se distingue porque mejora al circular con aire fresco frente al radiador. El funcionamiento exacto (ventilador eléctrico, de una o dos velocidades o gestionado por la centralita) depende del modelo y la versión.
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Termostato bloqueado en posición cerrada
Probabilidad mediaQué notarás: La temperatura sube rápido y no baja ni siquiera en carretera a velocidad constante. Como el líquido caliente no llega al radiador, este se mantiene frío o tibio mientras el motor sigue caliente. Se distingue de la falta de ventilador porque el problema aparece también con el coche en marcha y con buen flujo de aire. No lo compruebes tocando manguitos con el motor caliente: hay riesgo de quemaduras y de contacto con piezas móviles. Que lo verifique un taller.
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Bomba de agua defectuosa o correa en mal estado
Probabilidad mediaQué notarás: Puedes oír un silbido o un ruido de rodamiento, ver una pequeña fuga por el orificio de la bomba o detectar una correa agrietada, brillante o suelta. La temperatura sube incluso en movimiento y los ruidos pueden cambiar con las revoluciones del motor. En algunos motores la bomba la mueve la correa de accesorios y en otros la correa de distribución, así que depende del modelo y de la versión. Revisa la correa de accesorios solo con el motor parado y la llave quitada.
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Radiador obstruido o con aletas dañadas
Probabilidad mediaQué notarás: La temperatura sube sobre todo en tráfico lento y con temperaturas exteriores altas. Puede verse suciedad, hojas, barro o insectos en la parte delantera del radiador, o aletas aplastadas que impiden que el aire pase bien. También puede estar obstruido por dentro (sedimentos, líquido en mal estado), algo que solo se confirma en el taller. Se distingue porque el ventilador funciona, pero el calor no se evacua con eficacia.
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Sensor de temperatura o indicador averiado
Probabilidad bajaQué notarás: La aguja sube de golpe sin una causa clara, o el aviso se enciende sin que el motor muestre otros síntomas, como vapor, ruidos o pérdida de potencia. No hay pérdida de líquido. Un sensor defectuoso también puede provocar que el ventilador no arranque cuando debe. Aunque esta causa es menos frecuente, trata siempre el aviso como real hasta que un diagnóstico demuestre lo contrario.
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Fallo interno del motor, como la junta de culata
Probabilidad bajaQué notarás: Puede aparecer humo blanco persistente por el escape con olor dulzón, aceite con aspecto lechoso (visible en la varilla o bajo el tapón de llenado), burbujas en el vaso de expansión, pérdida de potencia y consumo de refrigerante sin fugas visibles. Es la causa más grave y puede aparecer tras un sobrecalentamiento prolongado, aunque también puede ser su origen. Si sospechas de esta avería, no circules y pide una grúa.
Qué puedes comprobar tú
Siempre con el motor parado (y frío si vas a mirar líquidos), el coche en llano y con el freno de mano puesto. Nunca te metas debajo del coche si no está sobre borriquetas.
- Con el motor parado y completamente frío, mira el nivel del líquido en el vaso de expansión. Debe estar entre las marcas MIN y MAX. No abras el tapón del radiador ni del vaso si el motor está caliente: el líquido sale a presión y quema.
- Con el coche en llano, frenado y el motor apagado, mira desde fuera si hay manchas o restos de líquido bajo el vehículo y alrededor de los manguitos. No te metas debajo del coche sin borriquetas.
- Revisa la correa de accesorios con el motor parado y la llave quitada: busca grietas, brillo excesivo o holguras. No toques ninguna pieza móvil.
- Comprueba que el radiador esté libre de hojas, barro o insectos. Si lo limpias, hazlo desde fuera, con el motor frío y con agua a baja presión, sin apuntar a componentes eléctricos y sin doblar las aletas.
- Consulta en el manual la ubicación del fusible y el relé del ventilador de refrigeración. Con el contacto apagado, observa visualmente si el fusible está quemado. No intentes reparar el relé ni el ventilador tú mismo.
- No acerques manos, ropa ni objetos al ventilador aunque el motor esté parado: el ventilador eléctrico puede arrancar solo, incluso con el contacto quitado en algunos modelos. No pongas en marcha un motor que se ha sobrecalentado solo para comprobar el ventilador; deja esa prueba al taller.
- Anota lo que has visto (cuándo sube la temperatura, si había vapor, manchas o ruidos) para explicárselo al taller.
Cuándo ir al taller
- Si la aguja vuelve a subir después de rellenar el líquido, o si pierdes refrigerante sin ver una fuga externa.
- Si ves humo blanco persistente por el escape, aceite con aspecto lechoso o burbujas en el vaso de expansión: no circules y pide grúa.
- Si el ventilador no arranca, si la correa o la bomba de agua hacen ruido o si el aviso de temperatura se enciende de forma repetida.
- Si el motor ha llegado a la zona roja o se ha sobrecalentado con fuerza, pide que comprueben también el estado de la junta de culata y del aceite, aunque el coche parezca funcionar bien después.
- Qué decirle al taller: cuándo empezó el problema, en qué situaciones sube la temperatura (atasco, subida, verano), si has rellenado líquido y de qué tipo, si has visto humo o manchas y si el coche se ha apagado por sí solo.
- Pide que comprueben el circuito de refrigeración (fugas, presión, tapón, termostato), el funcionamiento del ventilador y los códigos de avería con un escáner. Si es posible, que te entreguen el resultado por escrito.
¿Cuánto cuesta? Depende del coche, de las piezas y de las horas de taller. Usa la herramienta de coste de reparación para una estimación con tu coche. Si ya tienes un presupuesto, revísalo antes de aceptarlo.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo seguir conduciendo si la aguja sube un poco y luego baja?
No es normal. Si la aguja ha llegado a la zona roja o se ha encendido el testigo, para y apaga el motor: no sigas. Si solo ha subido por encima de lo habitual y ha vuelto a su posición, evita atascos, subidas y trayectos largos, revisa el nivel de líquido con el motor frío y pide una revisión cuanto antes. Si vuelve a subir, detente de inmediato. Un sobrecalentamiento repetido puede dañar el motor.
¿Puedo echar agua si no tengo refrigerante?
Solo con el motor completamente frío y como recurso puntual, si hace falta rellenar para quedar en un lugar seguro. El agua diluye el anticongelante y no es una solución. Si el nivel ha bajado mucho o hay fuga, no circules: pide asistencia en carretera. Después, haz que el taller revise el circuito y lo rellene con el tipo de refrigerante que indica el libro de mantenimiento de tu coche, sin mezclar tipos distintos.
¿Por qué mi coche se calienta solo en verano?
Con temperaturas exteriores altas, el aire que pasa por el radiador enfría menos. Un sistema que ya está al límite, por poco líquido, radiador sucio o ventilador débil, puede sobrecalentarse con más facilidad en esas condiciones. Revisar el sistema antes del verano ayuda a evitarlo.
¿Cuánto cuesta arreglar el sobrecalentamiento?
El coste depende de la pieza que falle, de las horas de mano de obra, de tu zona y del taller. Un rellenado con una fuga localizada no tiene el mismo precio que una reparación interna del motor. Usa la herramienta de coste de reparación para obtener una estimación con tu coche.
¿El aviso de temperatura es fiable?
En general sí, porque avisa de una temperatura alta real. Aun así, un sensor puede fallar y dar una lectura errónea. Por eso conviene tratar el aviso como real y confirmar la causa con comprobaciones y un diagnóstico, en lugar de asumir que es falso.